Claramente los hoteles, en mayor medida los All Inclusive o las grandes superficies, tienen un impacto y una influencia sobre los entornos donde se asientan, tanto desde el punto de vista del medio ambiente que quizás sea lo primero que se nos viene a la cabeza como lo que tiene que ver con la gente que es parte del lugar donde se desarrollan los emprendimientos.
Es muy común ver que muchas veces la hotelería de grandes cadenas o de grandes alojamientos “toma” un espacio físico sin medir o sin preocuparse por lo que ese espacio físico antes ofrecía al entorno y la comunidad ni detenerse a analizar cuáles son las consecuencias del funcionamiento diario.
Las acciones positivas hacen la diferencia y eso finalmente redunda en beneficios conjuntos para las empresas, las comunidades y el medio ambiente, además de que es un valor que cada vez más el viajero/usuario tiene en cuenta a la hora de elegir. En ese camino conversamos con Gloria Juste, Directora de Responsabilidad Social de Palladium Hotel Group sobre esta preocupación y lo que ellos hacen para volver virtuoso este vínculo.
Estamos especialmente sensibilizados con las causas y las personas que nos rodean», asegura Juste. Por eso, explica, lo primero es cuidar a los propios trabajadores de los hoteles: «Si queremos ser socialmente responsables, tenemos que empezar por nuestra gente para cuidar también de nuestras comunidades y del planeta».
No pasar “desapercibidos” sería uno de los conceptos que nos deja Gloria Juste para definir una premisa del grupo hotelero y como respuesta Palladium Cares, se presenta como la propuesta institucional activa de Palladium Hotel Group a este “conflicto” entre hotelería y medioambiente/comunidad. La acción que se lleva adelante está enfocada en tres pilares:
“Nuestra gente”
“Nuestra comunidad”
“Nuestro planeta”
Especialmente en el caso de la propia gente, se hace hincapié en algo que, aunque obvio es dejado de lado en las grandes corporaciones, el escuchar a quienes son parte del proyecto. La participación activa es lo que permite dar respuestas que tengan una ida y vuelta y generen crecimiento y acciones positivas. Si uno es escuchado se siente parte y comprende que aquello que haga tiene un impacto en la totalidad.
Cuando Gloria habla de comunidad menciona la capacitación mediante cursos/programas, en diferentes rubros vinculados a la hotelería, donde se les da herramientas a las personas que viven en los entornos que mencionamos para tener una salida laboral superadora y no ser meros “espectadores” de lo que pasa en sus comunidades. En el caso de Palladium, la capacitación incluye también la practica en sus hoteles, pero no implica que todos los trabajadores capacitados sigan sus carreras allí, sino que esa misma capacitación nutre a otros grupos hoteleros de cada zona/destino, lo que claramente demuestra una preocupación genuina por la gente. En el caso de Imbassai, mediante el Instituto Imbassai una ONG creada en 2005, en 5 años, más de 11 mil jóvenes tuvieron capacitaciones de 11 meses de duración y desde allí también se articulan otros proyectos y acciones tales como la huerta orgánica y proyectos de sostenibilidad ecológica.
En el caso del compromiso con el planeta, se proyecta desde una mirada de turismo sostenible, midiendo y evaluando los impactos que se generan, se apoyan activamente las acciones globales para remediar el cambio climático y también se generan acciones locales, en el caso de Imbassai, que es un hotel inmerso en una reserva natural, Juste menciona el caso de la “abeja sin aguijón” que es una especie en peligro de extinción pero vital para el ecosistema, cuya recuperación es parte de las iniciativas, tanto de economía circular o de recuperación del suelo. Seguramente el futuro de la hotelería está en el camino de la sustentabilidad y el compromiso con las comunidades y el medio ambiente, por eso la importancia de que cada vez más grupos hoteleros y empresarios se sumen a estas actividades y propuestas es fundamental